Reclaman al SAS por la muerte de una paciente tras dos caidas en el hospital Carlos Haya

Fuente Diario Sur

VAZQUEZ ABOGADOS, colaboradores Asociación Defensor del Paciente ha presentado la reclamacion. La familia de la mujer, que tenía 73 años, considera que hubo mala praxis al no advertir los médicos la gravedad del traumatismo que sufrió.

Una familia malagueña ha presentado una reclamación contra el Servicio Andaluz de Salud (SAS) por la muerte de una paciente de 73 años tras caerse en dos ocasiones mientras permanecía ingresada en el Hospital Carlos Haya. Los cuatro hijos y una nieta de la fallecida, que convivía con ella, consideran que hubo mala praxis médica al no advertir el traumatismo craneal que sufrió.

Aunque el caso se remonta al pasado mayo, la reclamación se presentó a primeros de diciembre, tras recabar toda la documentación. La mujer acudió a urgencias de Carlos Haya debido a un problema de disnea –dificultad para respirar– habitual. La paciente venía sufriendo ese cuadro de insuficiencia cardiaca desde 2011 y era dependiente para sus actividades básicas, por lo que convivía en su domicilio con una de sus nietas.

Los médicos de urgencias decidieron que quedara ingresada al diagnosticarle una insuficiencia cardiaca descompensada «sin un desencadenante claro» y la derivaron a planta al día siguiente –sábado 21 de mayo– «dada la escasa gravedad de su estado», según la reclamación formulada por el abogado Francisco Damián Vázquez, de la Asociación El Defensor del Paciente, en representación de la familia de la fallecida

El domingo, día 22, la mujer acudió al cuarto de baño de madrugada y sufrió una caída que le afectó a las regiones costal y sacra. Pese a sus antecedentes, resaltan sus allegados, volvió a caerse el lunes en la habituación, presentando un «traumatismo craneoencefálico importante».

Tras ese segundo golpe, comenzó a mostrar signos de que «algo no iba bien», dice literalmente la reclamación, a la que ha tenido acceso SUR. La mujer llamó a una de sus hijas, que la percibió «adormilada y atontada, no consiguiendo apenas entender nada de lo que decía».

Nada más colgar el teléfono, la hija se dirigió rápidamente al hospital y constató que su madre estaba mal. La encontró dormida y creyó que tendía el sueño acumulado tras pasar una mala noche. Asegura que los médicos no le dijeron nada hasta que, a las 11.50 horas, una enfermera le refirió «de pasada» que su madre se había caído, «restando importancia al asunto.

Al rato, insiste la familia, entró en la habitación una doctora, quien les confirmó lo sucedido y les comunicó que el golpe había sido en la cabeza. Según la reclamación, la facultativa les dijo que le iba a mandar un TAC para el día siguiente, «pese a ser plenamente conscientes del riesgo de hemorragia interna que conlleva en personas de cierta edad un traumatismo de esas características». A esas alturas, el estado de la paciente era ya «lamentable» e iba empeorando a medida que transcurría la mañana, «no siendo capaz ni de beber con una pajita los líquidos que le suministraban».

Pese a ello, no hubo «cambio alguno en el proceder» del hospital y mantuvieron el TAC para el día siguiente, según el documento. Ese mediodía, la hija salió del hospital para almorzar, «creyendo que el estado de su madre no sería tan grave si habían programado la prueba para el día siguiente. Sin embargo, a las 16.00 horas de ese mismo día, la paciente falleció.

La familia ha adjuntado a la reclamación el informe clínico del hospital, que a su juicio demostraría la «veracidad de los hechos aducidos» y revelaría que el centro sanitario era «plenamente consciente» del estado de dependencia de la fallecida y de su predisposición a las caídas dada la debilidad de su estado de salud, según los allegados de la fallecida.

También resaltan el hecho de que, con una caída el día anterior, no se tomaran «medidas de control, vigilancia y aseguramiento de la paciente», y muestran su extrañeza respecto al informe del hospital sobre la muerte, que al parecer habla de «caída accidental con leve traumatismo craneoencefálico» cuando, según la familia, en la autopsia se halló un «hematoma subdural con coágulo que cubría el hemisferio izquierdo».

Hematoma en la cabeza

Para los allegados de la fallecida, este hematoma casaría con el rápido empeoramiento de la mujer «sin que nadie entre el personal facultativo del centro tomase cartas en el asunto, sino todo lo contrario, restando importancia al traumatismo en sus conversación con la hija de la difunta y programando la prueba para el día siguiente, en lugar de con carácter urgente».

La familia critica la «falta de diligencia» del hospital, que considera inadecuada a la «lex artis» y demostraría a su juicio una relación de causalidad entre la asistencia sanitaria prestada». Por ello, su abogado reclama al SAS que indemnice a los hijos y la nieta de la paciente por los «daños y perjuicios» producidos.

Consultado al respecto, el hospital indicó que, «ante todo, lamenta el fallecimiento de la mujer» y rehusó pronunciarse públicamente sobre el caso amparándose en el respeto a la familia y en la ley de protección de datos por la «confidencialidad de los pacientes».

No obstante, el centro sanitario sí quiso resaltar que, «con el fin de esclarecer las causas de la muerte, los propios profesionales solicitaron a la familia el protocolo de cadáver judicial», que implica la realización de la correspondiente autopsia.

Asimismo, el hospital informó de que el procedimiento judicial se encuentra en fase de diligencias previas y precisó que no le consta en los registros oficiales ningún tipo de reclamación. Este periódico ha tenido acceso a una copia sellada de la misma.