VAZQUEZ ABOGADOS Posible responsabilidad SAS Hospital por falta seguridad y vigilancia suicidio. Muere un bombero al arrojarse desde una ventana en el Clínico
Falleció dos horas después de precipitarse desde unos tres metros de alto · Ingresó el sábado tras "autolesionarse" · Investigan cómo abrió la ventana, que debía estar cerrada
Un hombre de 42 años de edad, bombero de profesión, perdió la vida en la mañana de ayer tras arrojarse desde una ventana del hospital Clínico Universitario de Málaga capital, donde ingresó en la tarde-noche del pasado sábado por las lesiones que presentó tras "autolesionarse". Así lo explicó a Málaga Hoy un portavoz del Servicio Andaluz de Salud (SAS), que admitió que en este momento es objeto de investigación el porqué la ventana por la que se tiró la víctima no estaba sellada, como es habitual en unas instalaciones hospitalarias. 
La fuente explicó que tras el ingreso del fallecido se le realizó una exploración física, en la que se determinó que los daños que sufrió eran de carácter leve y psicológico. Se da la circunstancia de que la víctima no tenía antecedentes por problemas psicológicos o psiquiátricos, indicaron. Tras este examen inicial, se acordó el ingreso del paciente en el área de Observación de Urgencias del Clínico, "por ser la zona más controlada y vigilada del centro [aludía con ello a vigilancia de personal médico]". En concreto, permaneció en un box, zona abierta en la que compartía el espacio con otros pacientes, estando observado por los médicos y enfermeros del servicio. "Pasó la noche con total normalidad, ha estado tranquilo y se ha mostrado muy colaborador en todo momento", apostillaron desde el centro. Sin embargo, alrededor de las 8:30 de ayer, "abandonó la zona y abrió una de las ventanas de la zona contigua, por la que se arrojó". "No sabemos cómo ha podido abrir esa ventana", admitieron, lo que ha motivado la apertura de una investigación. Incluso, antes de caer al vacío, una de las enfermeras de Urgencias "salió corriendo tras él e intentó agarrarlo para evitar lo que acabó ocurriendo". 
Fuentes sindicales consultadas admitieron su sorpresa ante lo sucedido, dado que "todas las ventanas tienen que estar cerradas". Cabe precisar que la caída no fue inicialmente mortal, puesto que el paciente se precipitó desde una altura "de unos tres metros", lo que le causó un cuadro de traumatismos y contusiones que obligaron a su trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), donde murió un par de horas después. Dadas las características del suceso, el Clínico cursó el protocolo establecido en situaciones parecidas y dio aviso a los responsables judiciales, al objeto de que se realicen los estudios pertinentes. Este periódico quiso conocer si el procedimiento seguido ayer fue el adecuado o no. Al respecto, y con los datos aún por concretar, nadie parece poner en duda el funcionamiento del sistema del hospital. Antonio Martín, responsable del Sindicato Médico, dijo desconocer los detalles del suceso, pero aclaró que la reacción ante un caso de intento de suicidio depende muy mucho de las afecciones físicas que presente tras la primera tentativa. "La Observación no es el sitio donde debe estar un enfermo psiquiátrico, pero si estaba allí es por las patologías orgánicas que presentaba; hay que saber el tipo de lesiones que tenía, conocer si tenía o no antecedentes...", expuso. Por su parte, Francisco Reina, de Satse, expuso que ante un caso de intento de suicidio, "lo normal es que no se le deje en una habitación individual", extremo que se cumplió en este caso. A mediodía de ayer, una veintena de compañeros del bombero fallecido, así como familiares, se concentraron a las puertas de Urgencias del Clínico, visiblemente afectados por lo ocurrido. Algunos de sus compañeros mostraron su sorpresa por lo sucedido y negaron que el comportamiento del operario dejase entrever problemas de algún tipo. "En el trabajo era muy buen profesional, alguien fantástico", comentaban varios de los presentes, que coincidían en apuntar: "Nadie pensaba que tenía problemas que le hubiesen llevado a hacer esto; no es algo que trascendiese en el lugar de trabajo", añadieron