PUBLIOLIMPIA Operacion contra el Madoff catalan por la mayor estafa piramidal de los ultimos tiempos

Tras meses de investigaciones, los Mossos d’Esquadra han empezado a desmontar la que, se sospecha, es la mayor estafa piramidal en España de los últimos años

Tras meses de investigaciones, los Mossos d’Esquadra han empezado a desmontar la que, se sospecha, es la mayor estafa piramidal en España en los últimos tiempos: el entramado de Publiolimpia. La policía catalana ha anunciado esta tarde que tiene abierta una operación contra Antonio Mas Samora, cerebro de esta trama y administrador de una serie de sociedades acusadas de crear una estructura de falsas facturas publicitarias, dirigida a captar inversores de manera fraudulenta. Afectados han contactado con el despacho VAZQUEZ ABOGADOS, especializados en estafas piramidales y derechos consumidor, Telefono atencion perjudicados 640291718, email: [email protected] para conocer sus derechos y poder denunciar.

El empresario fue detenido el martes de la semana pasada y, tras pasar a disposición judicial el viernes, ha sido puesto en libertad con cargos, ya que la operación sigue abierta y a la espera de nuevas detenciones, puesto que la rama catalana es solo una de las caras de la moneda.

Entre otros motivos, porque a los 200 millones que los Mossos estiman que ha podido estafar en la Costa Dorada, se suman otros 100 millones de inversores en el área de Madrid.

También, las diferentes fuerzas de seguridad del Estado han optado por ir canalizando toda la investigación a través de los Mossos d’Esquadra, al ser el cuerpo que tenía más avanzada ya las pesquisas, lo que llevó al Grupo de Delincuencia Económica y Tecnológica de la Guardia Civil a derivar en la policía catalana la denuncia que recibió el pasado 31 de mayo de Finalter contra Publiolimpia y Antonio Mas, por estafa agravada.

Detrás de esta denuncia se encuentra la quiebra del fondo IM Auriga Pymes EUR 1, gestionado por Intermoney, que hace dos semanas anunció que hasta un 58% del patrimonio vehículo podía estar contaminado por facturas falsas de Publiolimpia, a la que ahora reclama 38 millones de euros. La relevancia de este caso, ya que se trata del primer gran escándalo que afronta el MARF —Mercado Alternativo de Renta Fija—, ayuda a comprender que la investigación se haya bautizado como operación Auriga, aunque su alcance vaya mucho más lejos.

A los 200 millones que los Mossos estiman que puede haber estafado Publiolimpia, se suman otros 100 millones de inversores en el área de Madrid

De hecho, las alertas saltaron en Finalter pocos días antes de que estallara la toxicidad del fondo, cuando les llegó una solicitud de embargo contra Antonio Mas por otra denuncia, en este caso por lo civil, que había interpuesto la sociedad Publipró contra Publiolimpia, Antonio Mas Samora y ATA, otra de las compañías ligadas al empresario, y que el Juzgado de Primera Instancia número 43 de Barcelona falló con una condena de 18,5 millones más 5,5 millones de intereses contra los demandados.

Según la información desvelada por los Mossos, la operativa de Mas Samora consistía en captar inversores para sus empresas, dedicadas a la compra de espacios publicitarios de medios de comunicación y su posterior cesión y venta a grandes sociedades para que se anunciasen. A cambio, les prometía altas rentabilidades en forma de intereses.

Pero las primeras pesquisas de la policía catalana indican que, en realidad, el empresario falsificaba las facturas con estas grandes compañías, supuestamente interesadas en anunciarse en sus espacios, para poder captar así nuevos inversores con los que ir alimentando la presunta estafa piramidal.

Organizador de festivales en la costa catalana

Las actividades de Publiolimpia van más allá de la compra venta de espacios publicitarios y salpican a un importante número de ayuntamientos de la costa catalana, donde la firma se había convertido en organizadora de referencia de todo tipo de festivales, dirigidos a desestacionalizar el turismo en localidades como Cambrils, Salou, Lloret de Mar o Platja d’Aro, contratos que en muchos casos se firmaban sin concurrir concurso público.

El caso más destacado es el Festival Internacional de Música de Cambrils, que por cuarto año consecutivo organiza Publiolimpia este verano, aunque es la primera vez que no se le adjudica de manera directa, sino tras convocarse un concurso al que, no obstante, solo se presentó la empresa de Mas Samora.

Desde el ayuntamiento han explicado que hasta ayer desconocían que el empresario había sido detenido por los Mossos, ni que estaba detrás de la quiebra del fondo IM Auriga Pymes, a pesar de que apenas falta mes y medio para la celebración del festival. También han explicado que el consistorio catalán se limita a ceder el espacio, además de algunos servicios como la seguridad, mientras que Publiolimpia recauda para sí la totalidad de las entradas —el año pasado vendió más de 20.000—, cuyos precios oscilan en esta edición entre los 80 euros del concierto de Tom Jones y los 25 euros de Gemeliers.

Son por ahora 200 millones, pero la cifra podría multiplicarse. Los Mossos d’Esquadra detuvieron el martes pasado a Antoni Mas Samora, acusado de perpetrar una estafa piramidal contra pequeños y grandes inversores. Mas Samora, de 64 años, especulaba con espacios publicitarios de televisión que decía comprar para luego ofrecer a anunciantes. Para ello, buscaba a inversores a los que les ofrecía un beneficio del 15%. Pero Mas Samora nunca compró esos espacios. Falsificaba facturas con los medios y luego pagaba el porcentaje de rendimiento con lo recibido de nuevos inversores, según Mossos. El empresario está en libertad con cargos.

El pasado 31 de mayo, el fondo Auriga, gestionado por Intermoney Titulización, hizo una comunicación conforme uno de sus bonos emitidos tenía “vicios ocultos” que afectaban a su validez. De esa manera advertía a sus clientes de que podían perder dinero. Se trata de unos bonos que cotizan en el Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF). El emisor advirtió que había “circunstancias que podrían afectar a la existencia o suficiencia de derechos de crédito en el poder del fondo”.

También la Comisión Nacional de Valores lanzó un aviso, que decía: “Se está prestando la máxima atención a la situación descrita, lo que incluye el requerimiento de información exhaustiva a las entidades participantes en la titulación (gestora, cedente de los activos, asesor registrado y auditor del Fondo, entre otros)”.

Además hay un grupo de inversores en Madrid que se han visto afectados por la estafa, según fuentes policiales. La cifra en ese caso podría superar los 100 millones de euros.

Mas Samora ya fue condenado a pagar 18,5 millones a Luis Pasqual Franquesa, hijo del juez Estevill, que fue sentenciado a nueve años y cuatro meses de prisión en uno de los casos más graves de corrupción de los años noventa. Este le demandó a través de la compañía Publi Producciones y Eventos Barcelona. Mas Samora fue administrador único hasta 2010 de esa empresa, que ahora gestiona Pasqual Franquesa.

Ayer en el piso de Mas Samora, en la Avenida de Sarrià de Barcelona, nadie respondía al telefonillo ni abría la puerta. En los últimos días son habituales las visitas que, según fuentes del entorno, van a exigir en persona a Mas Samora que les pague lo que les debe. Su casa —en régimen de alquiler— es también la sede social de Publiolimpia, y allí acudió la policía catalana el martes pasado, tras detenerle. Los agentes registraron el domicilio del empresario, que confesó parte de los hechos ante los Mossos d’Esquadra, dijo estar sufriendo amenazas y temer por su integridad física.

Los investigadores han puesto el foco en dos de las principales compañías de Mas Samora: Ata Producciones y Eventos Barcelona y Publiolimpia. El empresario tiene a su mujer y a sus hijos como apoderados en la primera de las empresas. En la otra, Publiolimpia, constan Julio San Martín y Paloma San Martín Martín-Pozuelo, ambos demandantes contra los Alberto en el caso de la estafa de las torres KIO de Madrid.