Vazquez Abogados Malaga Defensor Del Paciente
Susana Carrillo Barragán solo tenía un deseo: operarse el pecho. Después de muchos años de espera consiguió reunir el dinero suficiente para someterse a la intervención. Pero las cosas no salieron como pensaba. Lo que comenzó como un simple aumento de mamas acabó el pasado domingo con su vida con solo 34 años, después de un calvario de hospitales y complicaciones médicas. La familia ya ha anunciado que denunciará a los responsables de la operación estética y a los dos hospitales que la atendieron posteriormente. Todavía quedan muchas cosas que aclarar en este caso y los tribunales, una vez que se presente la denuncia, juzgarán si se produjo alguna negligencia o si fue un cúmulo fatal de mala suerte. A pesar de los avances, toda operación conlleva un riesgo. Pero, ¿merece la pena asumir ese riesgo por una cuestión puramente de imagen?
Hace tiempo que las operaciones estéticas dejaron de ser algo exclusivo de ricos y famosos. Cada vez más personas se atreven a cambiar lo que no les gusta de su físico. Una nariz prominente, ese michelín que no elimina el gimnasio o las molestas arrugas de expresión son un buen ejemplo. El aumento del poder adquisitivo y el culto a la belleza han provocado que sea un negocio al alza.
Hace tiempo que las operaciones estéticas dejaron de ser algo exclusivo de ricos y famosos. Cada vez más personas se atreven a cambiar lo que no les gusta de su físico. Una nariz prominente, ese michelín que no elimina el gimnasio o las molestas arrugas de expresión son un buen ejemplo. El aumento del poder adquisitivo y el culto a la belleza han provocado que sea un negocio al alza.
Auge de la medicina estética
La importancia de la imagen y la juventud en la sociedad actual van en aumento y los problemas económicos no han eliminado el interés por las operaciones. Cada año se producen en Málaga más de un millar, según fuentes del sector. Aunque cada vez ganan más terreno los tratamientos de medicina estética, menos invasivos al requerir solo anestesia local y realizarse sin hospitalización, y mucho más económicos. Las clínicas especializadas en inyección de bótox, rellenos de labios o tratamientos de láser están tomando impulso porque han logrado perfeccionar sus resultados, aunque no lleguen a ser tan visibles como los del bisturí. Así lo confirma Juan Antonio López Pitalúa, presidente de la Asociación de Medicina Estética de Málaga y vocal de medicina estética en el Colegio de Médicos de la provincia.
Pese a todo, una encuesta publicada por la Unión de Consumidores detalla que el 86% de los malagueños no se ha sometido a ninguna operación estética. Las mujeres son las usuarias más comunes, y dos de cada diez ya se han realizado algún tratamiento. El 35% dijo haberse decidido para sentirse mejor, mientras que el 28% lo hizo para cambiar algo de su cuerpo que no les gustaba. Aquí entran los complejos que hacen que muchas personas se operen a edades muy tempranas debido sobre todo a los perjuicios psicológicos que les genera algún defecto físico. Aunque ninguna asociación lo reconoce, se estima que el 10% de las operaciones se realizan a menores. Algo a lo que la Junta de Andalucía ha tratado de poner coto, exigiendo una valoración de madurez además de la firma de los padres para operar.
Dentro de la cirugía estética, la operación estrella es la liposucción. Le sigue el aumento de pecho y la blefaroplastia o cirugía de párpados, que sirve para levantar el párpado superior y eliminar bolsas bajo los ojos. En cuanto a la medicina estética, destacan los rellenos, la infiltración de bótox y el láser, aplicado tanto a la depilación como al rejuvenecimiento facial.
Reclamaciones
Según la Unión de Consumidores, el índice de satisfacción tras estas intervenciones es del 80%. Sin embargo, cada año se producen en la provincia alrededor de 40 denuncias por malos resultados o complicaciones tanto en cirugía como en medicina estética, según señala Damián Vázquez, de Vázquez Abogados y representante del Defensor del Paciente en Málaga. «Es la tercera especialidad médica con más reclamaciones, cerca del 25%, por detrás de las urgencias y la ginecología», dice.
Casos de la gravedad del de Susana Carrillo son muy escasos, aunque la provincia se ha visto salpicada de algunos de ellos. El último se produjo en 2008, con la muerte de Encarnación Salazar Ríos, de 44 años, después de cinco meses de complicaciones relacionadas con la operación de reducción de pecho y una liposucción de abdomen. En 2005, la primera dama de Nigeria, Stella Obasanjo, pereció en Marbella tras una lipoescultura ultrasónica de abdomen, epigastrio, dorsal, cuello y flancos.
Desde Secpre y la Asociación de Medicina Estética de Málaga afirman que estas intervenciones y tratamientos son cada vez más seguros siempre que estén realizados por profesionales cualificados y en centros hospitalarios acreditados. Desde el Colegio de Médicos, recomiendan a las personas que se planteen realizar alguna operación estética que consulten a través de esta institución la formación del cirujano elegido.
Desde Secpre señalan que uno de los mayores problemas que sufre la cirugía estética es el del intrusismo profesional. «Es un sector en alza y hay muchos médicos que se forman en otros países o no son especialistas que están haciendo operaciones», indica Masiá. Sin embargo, la ley es confusa en este sentido. No existe una norma que obligue a los licenciados en Medicina a realizar su profesión en el campo al que pertenece su especialidad, así que cualquier médico puede en teoría realizar estas intervenciones. Otra cosa es que sea ético, y los especialistas en este campo señalan que se trata de un riesgo añadido para el paciente. Desde el Colegio de Médicos, sin embargo, señalan que apenas han tramitado dos denuncias en la provincia por esta causa en los últimos años.
Intrusismo
Lo mismo ocurre en el caso de la medicina estética donde esta vez el problema del intrusismo se da con peluquerías y centros de belleza que se dedican a poner bótox y a la depilación por láser sin personal sanitario. «El paciente tiene que preguntar quién está detrás de una bata blanca, investigar y no dejarse llevar por las ofertas llamativas», dice Jaume Masiá. Y ese es precisamente otro de los problemas a los que se enfrenta el sector. Las cadenas de medicina estética están lanzando grandes ofertas con la crisis para tratar de atraer clientes. Son los llamados ‘low cost’ de los retoques. Unos precios demasiado bajos que, según explican los profesionales, no son de fiar.
«Aunque la crisis haya hecho ajustar los precios hasta cifras de hace diez años, los usuarios deben sospechar de intervenciones demasiado económicas, pues hay ofertas por debajo de los precios de alquiler del quirófano en el hospital y el pago de los implantes que pueden estar repercutiendo en la calidad del servicio», indica Jesús Torres Corpas, cirujano.
El elixir de la eterna juventud existe. Pero no está guardado en ningún tarrito, sino en la consulta de las clínicas de cirugía y medicina estética. La obsesión por la perfección física se ha convertido en la gallina de los huevos de oro. Pero cualquier precaución es poca cuando la belleza se pone por delante de la salud.
Asociacion Defensor del Paciente
Publicado en Diario Sur: http://www.diariosur.es/v/20110417/malaga/culto-bisturi-20110417.html
LOS MAGISTRADOS CONCEDEN 78.085 EUROS POR LAS SECUELAS FÍSICAS Y PSÍQUICAS
La Audiencia de Madrid condena a un cirujano plástico por los daños tras realizar mal una liposucción
La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a un cirujano plástico a indemnizar a una paciente con 78.085 euros por los daños, tanto físicos como psíquicos, ocasionados por una liposucción realizada en una clínica privada.
La sentencia, tramitada por los servicios jurídicos de la asociación del Defensor del Paciente, entiende que “existe mala praxis en el inicio y planteamiento de la operación de estética y en el resultado, desproporcionado y contrario al fin perseguido en una operación de estética”. La mujer acudió a la consulta del médico para mejorar su imagen mediante una operación de liposucción y una gluteoplastia, que finalmente no se llevó a cabo.
Las secuelas
Como consecuencia de esta primera intervención se produjo “una infección que precisó tratamiento con antibióticos, escaras y necesidad de curas”, señala la sentencia, que explica que por este motivo se reintervino a la enferma mediante anestesia local para limpiar las heridas y suturarlas con cuarenta puntos. El resultado de la intervención fue inhabitual y, de hecho, diez días después acudió a un centro de salud para someterse a la curación diaria de las heridas. La operación ocasionó deformidad, cicatrices en ambos glúteos, pérdida de sensibilidad, pérdida de sustancia, dolor y secuelas psicológicas.
La paciente tuvo que ser reintervenida y acudir a su médico de cabecera para la cura diaria de las escaras sufridas
La sentencia señala que “está claro que el resultado de la intervención médico-estética en los términos acordados no tuvo lugar”. Informe del perito El tribunal madrileño entiende que “están acreditados los perjuicios estéticos de acuerdo con el informe pericial aportado”. La primera sentencia fue apelada por la parte demandada porque se consideró que había un “error en la valoración de la prueba en cuanto al origen de los perjuicios, naturaleza del contrato y conclusiones jurídicas”.
El Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha indemnizado con 56.084 euros a una mujer (T. N. C.) que ha quedado afectada con una cirrosis hepática irreversible como consecuencia de un retraso de diágnóstico al demorarle las pruebas para detectar su enfermedad.
Según informó este lunes la asociación El Defensor del Paciente, cuyos servicios jurídicos han llevado el caso, el SAS ha dictado una resolución en la que estima parcialmente la reclamación interpuesta por la paciente por un defectuoso tratamiento médico recibido.
De acuerdo con la citada asociación, la mujer fue atendida por una elevación de enzimas hepáticas para estudio de transaminasas, sufriendo una demora y un retraso injustificado en el diagnóstico por no realizarle pruebas como la ecografía, que hubiera detectado el nivel de transaminasas, con lo que le ha quedado una cirrosis hepática irreversible de por vida.
Los hechos se remontan a julio de 2006, cuando la paciente fue a un centro de salud aquejada de nauseas y vómitos, y el médico de familia le solicitó analítica en la que se detectan cifras altas de transaminasas, por lo que es derivada a Digestivo. En un nuevo análisis se vuelven a detectar transaminasas altas, por lo que le hacen una ecografía, en la que no se detecta nada patológico.
Según El Defensor del Paciente, en los meses siguientes continuaron haciendo a la paciente controles de sangre, todos ellos con resultados anómalos, pero hasta diciembre de 2008 no vuelven a hacerla una ecografía abdominal, después de derivarla de manera extraoficial al servicio de Digestivo del Hospital Puerta del Mar, Hospital de Día de Cádiz.
Tras esta ecografía la diagnostican una hepatopatía crónica de probable origen autoinmune, que en pruebas posteriores se confirma que está en un estadio de cirrosis, por lo que es tratada con inmunosupresores y corticoides. Además, desde junio de 2009, la paciente está siendo atendida de manera continuada por la Unidad de Salud Mental de un Transtorno Adaptativo.
El SAS reconoce que existió un retraso en el diagnóstico y tratamiento de la hepatopatía de origen autoinmune presentada por la paciente, que no fue diagnosticada, por lo que no se inició tratamiento específico hasta enero de 2009.
Las acciones solidarias a favor de Abraham Presa, el menor de Carretera de Cádiz afectado por una enfermedad rara sin cura, la adrenoleucodistrofia, siguen sucediéndose. Este viernes a partir de las 20.00 horas, el salón de actos de la Diputación de Málaga -en la calle Pacífico- acogerá una gala musical y de humor con entrada gratuita a la que están invitados todos los malagueños que quieran apoyar la causa de esta familia, que se resiste a dar el caso de su hijo por perdido y sigue en su cruzada de reunir un millón de euros para operarlo en Minesota.
Aún lejos de la cantidad que necesitan para realizar el trasplante de médula que salvaría a Abraham, el entorno del menor sigue organizando eventos para conseguir el milagro. Si el pasado fin de semana, el colegio del pequeño -Clara Campoamor- celebró unas jornadas lúdicos-deportivas abiertas al público en general para recaudar fondos, hoy tendrá lugar una gala que espera llenar la Diputación de Málaga. “No se cobrará entrada. Habrá una urna en la que las personas asistentes pueden depositar su donación de forma anónima”, explicaron los padres de Abraham.
De momento, han confirmado su presencia en el evento la cantante de copla, Rocío Alba, y los humoristas Justo Gómez, Pepito ‘El caja’ y El Morta. Para las familias con niños que asistan al encuentro solidario habrá cuentacuentos, actividades infantiles y la actuación de dos coros rocieros.
Respecto al caso médico que afecta al menor, la Fiscalía Provincial de Málaga ha abierto diligencias de investigación penal sobre el retraso en el diagnóstico del niño cuya evolución, según sostienen sus padres, podría haberse paralizado si se hubiera detectado a tiempo. La asociación El Defensor del Paciente, ha informado de que Abraham ha estado asistido en el Hospital Materno Infantil de Málaga desde los seis medes de edad, pero hasta el pasado año no le fue diagnosticada la enfermedad cerebral que sufre.
Los padres denuncian que no se le realizara una prueba médica antes, ya que aunque la patología no tiene cura sí podría frenarse. Los padres señalaron que los médicos descartan cualquier tratamiento o trasplante “dejando que muera irreversiblemente”, mientras que en un hospital de Minnesota donde la intervención cuesta un millón de euros, le dan un 70 por ciento de posibilidades de que salga bien.
La familia ha creado una web donde explica la enfermedad de Abraham y las vías para ayudar a conseguir el dinero de la operación: http://www.unmilagroparaabraham.com.
La asociación El Defensor del Paciente ha solicitado a la Fiscalía de Málaga que investigue la muerte de una mujer de 62 años en su casa de Torremolinos y a la que, según la familia, en días anteriores no hicieron las correspondientes pruebas para detectar una hemorragia subaracnoidea. A través de una carta escrita por el viudo a la asociación El Defensor del Paciente, se relata como, al parecer, “los errores médicos” llevaron a la muerte de la mujer y que “no se le hizo ninguna prueba” para determinar si había una hemorragia subaracnoidea.
Así, según informa la misiva, facilitada a través de un comunicado de la Asociación El Defensor del Paciente, la mujer de 62 años comenzó a sentir “un dolor de cabeza muy fuerte” por lo que llamó a una ambulancia, aunque como no acudía al lugar de los hechos una vecina volvió a alertar a los servicios sanitarios, que le indicaron que la tumbaran. Tras examinarla, los médicos dijeron que se trataba de “una contractura muy fuerte” y que si seguía sintiéndose mal volvieran a llamar.
Tras lo ocurrido, según el comunicado, alertaron de que la mujer “tenía varios familiares que habían muerto de problemas cerebro-vasculares”, por lo que un segundo médico decidió llevarla a un hospital. Una vez allí, y tras conocer los antecedentes familiares, el médico dijo que “no creía que el problema sea debido a eso y que su desorientación se podía deber a la medicina que le habían dado antes” y le dio el alta.
Caso Miguel Angel Ocaña Flores, tetraplejico que lleva años reclamando a la justicia, como el Caso Meño. Todos deseamos que el Tribunal Supremo dicte sentencia favorable en este caso, por las injusticias y dilacion en el tiempo de este caso, incluso con perdida de expediente en el juzgado.
Su madre Carmen Flores, Presidente de la Asociación del Defensor del Paciente seguira luchando hasta el final por su hijo, todo nuestro apoyo y solidaridad. Reproducimos el articulo publicado hoy en Diario El Mundo.
VAZQUEZ ABOGADOS NEGLIGENCIAS MEDICAS 952215859 DEFENSOR DEL PACIENTE
Los pacientes malagueños aguardan más tiempo para ser operados que los demás andaluces, con una demora media de 58 días, dos más que la andaluza, que está situada en 56. Y eso que en un año se ha logrado reducir en cuatro días el periodo de permanencia en la lista de espera, cifra que a finales de 2009 era de 62 días. La demora media malagueña (los citados 58 días) solo la comparte Granada. El resto de provincias tienen unas registros mejores.
La información sobre las listas de espera fue ofrecida ayer por la consejera de Salud, María Jesús Montero, que aportó datos a 31 de diciembre de 2010. En el caso de los seis hospitales públicos de Málaga, en esa fecha, había 11.808 enfermos pendientes de ser intervenidos de alguno de los 700 procedimientos quirúrgicos para los que Salud garantiza un tiempo máximo de demora de seis meses (180 días). A esos cerca de 11.808 pacientes hay que sumar otros 1.888 que también deben ser operados pero que, de momento, están en lo que se llama situación transitoria no programada por motivos médicos que desaconsejan la intervención o por haber solicitado ellos que se les aplace de forma temporal pasar por un quirófano
Aunque a lo largo del pasado año los centros hospitalarios públicos malagueños han conseguido rebajar en cuatro días el tiempo medio para una operación, Málaga sigue en la última posición (junto a Granada) en los retrasos para ser intervenido. En una situación algo más positiva se encuentran Córdoba, con 51 días, Jaén (52), Cádiz (53), Huelva (54), Sevilla (55) y Almería (57).
Carencias importantes
Los datos expuestos ayer ponen de nuevo de relieve que Málaga precisa recibir un impulso decidido por parte de la Consejería de Salud para salir de la cola andaluza en la que se halla. El número de camas es insuficiente -sobre todo en Carlos Haya y el Clínico-, las urgencias soportan una gran presión asistencial, hay un aumento progresivo de la población malagueña, un crecimiento de las expectativas de vida (mayor envejecimiento) y la necesidad de construir otro hospital en la capital que cubra con garantías la demanda sanitaria de los ciudadanos en los próximos años. Los usuarios son los que más sufren estas carencias, ya que deben soportar las demoras mayores de Andalucía para pasar por un quirófano.
Si el panorama de las listas de espera quirúrgicas de los hospitales públicos malagueños es mejorable, no lo es menos el de los plazos para ser visto por primera vez en una consulta externa de especialista. En ese apartado, Málaga también está en la cola. Ocupa, junto con Sevilla, el último puesto, con 48 días de demora – dos por encima de la media andaluza- y dos menos de los que tenía hace un año, cuando el tiempo medio que transcurría para que un paciente fuese visto en una primera consulta especializada era de 50 días. A 31 de diciembre pasado había 40.533 malagueños pendientes de ser atendidos,
En ese sentido, la consejera de Salud recalcó que en ningún caso se llega a los 60 días, que es el tiempo máximo establecido en un decreto de garantías para ser recibido por primera vez por los médicos especialistas. Montero también indicó que en las listas de espera quirúrgicas tampoco se supera el periodo tope marcado, que para unas operaciones es de 180 días y para otras de 120.
El tercer aspecto en el que María Jesús Montero incidió fue el de la lista de espera de las pruebas diagnósticas. En el caso de Málaga, el plazo es de 21 días, cifra igual a la media andaluza. El número de pacientes malagueños que aguardaban una prueba al finalizar 2010 se elevaba a 3.584.
El tercer aspecto en el que María Jesús Montero incidió fue el de la lista de espera de las pruebas diagnósticas. En el caso de Málaga, el plazo es de 21 días, cifra igual a la media andaluza. El número de pacientes malagueños que aguardaban una prueba al finalizar 2010 se elevaba a 3.584.
Carlos Haya. Tiene una demora media de 57 días y 4.662 pacientes en lista de espera.
Clínico. Los pacientes aguardan de media 65 días para ser operados. Su lista de espera es de 3.038 enfermos.
Costa del Sol. 57 días y 1.772 pacientes.
Comarcal de Ronda. 50 días y 625 pacientes aguardando pasar por el quirófano.
Comarcal de Antequera. 54 días y 764 enfermos
Comarcal de Vélez. 58 días y 697 pacientes en lista de espera.
La asociación El Defensor del Paciente ha recibido en 2010 un total de 12.162 casos de presuntas negligencias médicas -675 menos que en 2009-, de las cuales 554 han sido con resultado de muerte -32 menos que el pasado año-.
“Nos congratulamos de que exista un descenso considerable con respecto al año pasado, pero en la última década las reclamaciones y demandas por mala praxis se han triplicado”, asegura la organización en la memoria anual de actividades que ha colgado hoy en su web.
Los criterios en los que se basa El Defensor del Paciente para realizar el cómputo son el e-mail a través de su web www.negligenciasmedicas.com (con más de 85.000 visitas en 2010), el teléfono y el correo ordinario.
Los casos más habituales se han producido por mala praxis: intervenciones mal realizadas, altas precipitadas, atención deficiente, infecciones hospitalarias o retrasos en ambulancias.
La principal característica en gran parte de los supuestos, como en años anteriores, es que vienen marcados por el error de diagnóstico, sobre todo en los Servicios de Urgencias.
La plataforma indica que 2010 se cerró con aproximadamente 420.300 pacientes en lista de espera quirúrgica, con una demora media de 74’8 días para intervención dentro de la red sanitaria.
En 2010 se registraron 421 reclamaciones de personas que se sometieron a una intervención de cirugía plástica, reparadora y estética con resultado insatisfactorio.
Un total de 101 bebés nacieron con alguna discapacidad, lo que supone un descenso de 31 casos con respecto al año anterior, en relación a partos llevados de forma inadecuada, causando secuelas como sufrimiento fetal.
Además, 71 personas fallecieron porque tras avisar al 112 o bien no se envió una ambulancia al domicilio para trasladar al enfermo a un hospital, o bien en esos casos la respuesta fue tardía, con más de una hora de retraso.
Las infecciones hospitalarias se cobraron la vida de 68 pacientes, debido a que el centro no cumplió las medidas de asepsia necesarias, mientras que 66 sufren algún tipo de discapacidad después de una intervención quirúrgica. Este dato supone 7 casos menos contabilizados con respecto a 2009.
La depilación láser causó 59 denuncias, una técnica que durante este año ha incrementado su práctica dentro de las cadenas de estética, y se han obtenido malos resultados en 23 intervenciones oftalmológicas, con secuelas o pérdida de visión.
Ha habido 45 casos de contagiados por hepatitis C (VHC), 10 menos menos que en 2009, y la mayoría vienen originados por transfusiones de sangre en intervenciones.
El Defensor del Paciente precisa que 7 pacientes han perdido la vida en intervenciones de reducción de estómago, una cifra muy similar a 2009, donde fueron 8 en total.
Damian Vazquez, Delegado en Málaga de la Asociación Defensor del Paciente.
Recibió el alta tres veces en las 48 horas previas a su muerte. Tenía dos años y ocho meses. Las idas y venidas a urgencias no sirvieron para evitar que Claudia falleciera a causa de una septicemia, que es una infección generalizada en la sangre provocada por una bacteria.
Su madre, Fanny Morón, pide que se analice la actuación médica que se llevó a cabo con su hija. Ha remitido su caso a la Asociación del Defensor del Paciente, que a su vez lo ha puesto en manos de la Fiscalía de Málaga. Fuentes judiciales confirmaron ayer a SUR la apertura de diligencias para investigar lo ocurrido.
La primera vez que Fanny llevó a su hija al médico con los síntomas de la enfermedad fue el 15 de octubre. Acudió al centro de salud de Cártama, localidad a la que se había mudado la familia -el matrimonio, Claudia y el hermano de esta, de 11 años- hace unos meses.
La pequeña tenía diarrea y náuseas. «Me dijeron que le diera suero y agua, y la mandaron a casa», cuenta Fanny, que tiene 30 años. A partir de aquel día, la niña sufrió episodios intermitentes que se fueron subsanando. Hasta el 10 de noviembre. Al ver que los cólicos no remitían, la madre volvió a llevarla esa noche al ambulatorio. El diagnóstico fue el mismo: gastroenteritis.
Durante las 48 horas siguientes, Fanny visitó las urgencias tres veces más para saber qué le pasaba a Claudia. La primera fue el día 12 por la mañana. «Mi hija despertó con la boca morada, así que la llevé al Hospital Materno. Volvieron a decirme que era gastroenteritis». Y el tratamiento, idéntico. «Suero y agua, y a casa», recuerda la madre.
Fanny regresó a Cártama para seguir cuidando a su hija, pero el estado de la pequeña no mejoró. Por la tarde, la fiebre le subió por encima de 40 grados y la mujer decidió llevarla otra vez al centro de salud. «El médico puso en el parte que tenía fiebre, petequias -mancha interna en la piel, debida a un derrame interno de la sangre- y dolor».
Fanny asegura que le dio el alta sin más. SUR intentó ayer recabar, sin éxito, la versión del facultativo aludido por la afectada. No obstante, desde la dirección del distrito sanitario del Guadalhorce sostienen que el médico, al ver los síntomas de la niña, la derivó al Materno, por lo que piensan que el procedimiento fue correcto. Asimismo, mostraron su pesar por lo ocurrido y expresaron sus condolencias a la familia.
El siguiente problema con que se encontró la madre fue, precisamente, cómo desplazarse al hospital. Su marido estaba en ruta -es repartidor- y su hermano y su cuñada, que también viven en Cártama, se encontraban en esos momentos en El Palo. «Le pedí al médico que me pusieran una ambulancia, pero se negó pese a que había una aparcada en la puerta del centro de salud», afirma la mujer. «Tengo un testigo -añade- que dice que la ambulancia no salió en todo el día». Según el distrito sanitario, el facultativo asegura que no se le solicitó dicho servicio.
«Salí corriendo por Cártama con mi niña, que estaba lacia, en brazos. Me puse a llamar puerta por puerta, desesperada. Pensé que tenía que ser grave, pero luego creí que no debía de serlo tanto porque en ese caso le habrían puesto una ambulancia», relata angustiada la madre. «Perdí dos horas buscando alguien que me llevara al Materno. Al final me tuvo que llevar la hermana de una vecina».
Fanny considera que la dejaron «tirada». «Si me hubieran puesto una ambulancia, mi hija habría llegado antes al hospital, con sus vías puestas, o le habrían hecho un análisis de sangre por el camino». Lo cierto es que, según la mujer, que aporta informes de todas sus visitas a los médicos, a la menor no le hicieron ningún análisis hasta que ya fue demasiado tarde.
La noche del día 12 de noviembre, cuando llegó con su hija al Materno, el personal de urgencias vio desde el primer momento la gravedad del caso. «Me quitaron a la niña de las manos rápidamente; luego me dijeron que mi hija tenía una enfermedad que le había afectado al corazón».
El hermano de Fanny, Juan Enrique, asegura que los especialistas del Materno llegaron a doblar turnos para intentar salvar a la pequeña. «Queremos agradecer el esfuerzo que hicieron. Se portaron increíblemente bien», dicen. Claudia sobrevivió 17 horas. Falleció el día 13 de noviembre. «La persona que vino a comunicárnoslo lo hizo llorando, y eso que no era su familia», recuerdan.
Una pediatra del hospital le comunicó que la niña había ingresado muy mal. «Por si me servía de consuelo, me dijo que, si se hubiese salvado, me habría llevado la cabeza y el tronco, porque había que amputarle las piernas y los brazos. Pero esa cabeza y ese tronco eran mi hija, la hubiera seguido queriendo igual, hubiese pagado una prótesis… Habría hecho lo imposible», concluye.
Fanny clama justicia y apunta al médico que, sostiene, le negó una ambulancia «a la que todos tenemos derecho». «Si se hubiera actuado bien, yo no estaría ahora poniendo reclamaciones, pero es que con mi hija no se ha hecho todo lo posible. Yo no quiero dinero ni nada. Yo ya he perdido lo más grande de mi vida».
VAZQUEZ ABOGADOS como especialistas en Negligencias Medicas y Derecho sanitario pertenece al Servicio Juridico de la Asociación del Defensor del Paciente